domingo, 14 de abril de 2013

Manifiesto por la III República



Manifiesto leído ayer durante la "Aparcería republicana" celebrada en Pozoblanco.
Hoy, 13 de abril de 2013, nos convocan aquí tres motivos importantes: 
. La celebración del 82 aniversario de la II República Española. 
. El deseo común de un nuevo modelo político y social. 
. El gusto por echar una buena aparcería, esa reunión típicamente taruga donde se bebe y se tapea, donde estallan las risas por un chiste bien contado o por un buen comentario malicioso, pero también donde se habla de cosas serias, donde se fraguan amistades, se aúnan voluntades y surgen proyectos colectivos. 
Como todos bien sabéis, tal día como hoy de 1931, España se acostó monárquica y al día siguiente, 14 de abril, amaneció republicana. Este viraje se hizo desde los ayuntamientos, esto es importante resaltarlo, desde los pueblos y las ciudades, no desde el parlamento nacional, sino desde la democracia de las urnas municipales. Y no se produjo un cambio de gobierno, sino de régimen. La bandera tricolor encarnaba el optimismo y el entusiasmo popular, la esperanza colectiva en una nueva España, en un cambio revolucionario que acabara con los privilegios de clase y solucionara los problemas que ni la monarquía ni la dictadura habían resuelto, sino enquistado y agravado: un bipartidismo inmovilista, unas leyes que perpetuaban las desigualdades sociales, la explotación y pobreza de la clase trabajadora, un sistema educativo decimonónico controlado por la Iglesia, un absurdo espíritu militarista y guerrero que había conducido a la escabechina de miles y miles de españoles en las guerras coloniales. Pero aquel sueño colectivo acabó en pesadilla: el golpe de estado militar, la guerra civil y el exilio, y la sumisión del país en la larga y oscura noche de la dictadura franquista. Luego vino la Transición... 
Y de aquellos polvos, estos lodos, porque la sombra de la dictadura es alargada, tan alargada que llega hasta el día de hoy, pues aquella Transición, incompleta y desigual, no hizo sino consagrar la “herencia recibida” del franquismo: el modelo político de nuestro días es exactamente el que impuso el dictador y nadie se atrevió a discutir, aceptando que Franco sabía mejor que nadie cómo eran y qué querían los españoles. Los padres de la transición política de finales de los setenta también debieron pensar lo mismo, que ellos sabían mejor que nadie cómo eran y qué querían los españoles, y tampoco se atrevieron a preguntarnos qué modelo político queríamos, de manera que prescindieron de la voluntad popular. Han pasado 82 años desde aquel 14 de abril del 31, 82 años de conculcación del derecho a elegir la manera en que queremos ser gobernados. Y de seguir así la cosa pública, nunca veremos ese plebiscito. 
Por eso son importantes actuaciones —aparcerías— como la de hoy, como las de las plataformas, movimientos, corrientes alternativas, redes y mareas sociales, que cuestionen y exijan cambios y transformaciones en las instituciones y en los centros de poder, en el modelo político, económico, educativo, cultural y social. La monarquía —¿quién lo discutirá a estas alturas de la historia?— es una institución obsoleta que vicia por su sola existencia el concepto de democracia y de igualdad: no solo porque en la época en que la ciencia despliega ante nuestros ojos el mapa genético de la especie humana, muchos sigan admitiendo como real la existencia de una sangre azul, incontaminada y pura; ni porque viva de la sopa boba, borbona, en nuestro caso, o bribona, para ser más exactos; ni porque se excluya a la mujer del trono, ni porque viva de espaldas a la ciudadanía y atenta solo a su permanencia y a sus propios intereses. 
La monarquía es una antigualla por todo eso y por mucho más, pero sobre todo porque a estas alturas de la historia es inconcebible que una sola familia, un solo clan instalado en la más rancia tradición, ostente de por vida la Jefatura del Estado, y herede toda una nación, como quien hereda una finca. No hay mayor atentando a la democracia. Basta ya de cuentos de reyes y princesas. 
Por otro lado, el sistema representativo y parlamentario surgido de la Transición también está viciado de natura. Por desgracia lo estamos viviendo en nuestros días: el bipartidismo egoísta e insolidario en que se obstinan las dos grandes formaciones políticas del país no refleja la realidad de la calle, es ciega a la existencia de alternativas a la política del rodillo que está acabando con todo y desmantelando impunemente lo público en beneficio de lo privado: sanidad, educación, las grandes empresas estatales, el sistema de ayudas sociales... 
A grandes males, grandes remedios, dice nuestro refranero popular. Nada es inmutable y eterno. Será necesario empezar a nadar, o nos hundiremos como una piedra, porque los tiempos están cambiando. Si queremos una verdadera democracia, participativa, justa y solidaria, debemos seguir reuniéndonos en aparcerías como la de hoy, convocándonos en las redes de internet, integrándonos en las mareas sociales y en las manifestaciones, participando en los paros y protestas en los centros de trabajo. Es hora de moverse por un nuevo Proceso Constituyente que nos devuelva la República y la esperanza colectiva, que instaure un nuevo modelo de sociedad, que se rebele contra la despiadada dictadura económica y el terrorismo financiero, que proclame con claridad y valentía su laicismo y corte las ligaduras institucionales con cualquier confesión religiosa, que destierre de una vez y sin ambages los privilegios de cuna y los de la clase política, que imponga la dignidad en los sueldos, en la edad de jubilación y en las pensiones, que restablezca las negociaciones colectivas e impida el despido libre, que ofrezca un horizonte de esperanza a nuestros jóvenes, que no convierta la justicia en cuestión de dinero, que proscriba los desahucios perpetrados por los bancos y castigue en sus justos términos la corrupción, que abogue por lo público y no por lo privado, que se enfrente con independencia y decisión a esta forma de totalitarismo y fascismo soterrado de las políticas neoliberales, que tienen amordazados, sometidos y empobrecidos a países enteros, que practique la transparencia y garantice la objetividad en los medios públicos de comunicación. Que anteponga a la voracidad y feroz avaricia de los mercados, los derechos, el bienestar y la felicidad de la ciudadanía.
Gente republicana de Los Pedroches: ¡Salud, y por la Tercera!

martes, 17 de abril de 2012

Un republicano con la legión de honor francesa

José Caballero cuando era joven y en 2007.


El 27 de abril de 2011 IU de Añora rindió un homenaje in memoriam del noriego José Caballero, un luchador por la legalidad republicana que había fallecido el año anterior. Ahora, el diario Córdoba ha publicado un extenso reportaje sobre su figura que incluye una entrevista realizada por Francisco Moreno Gómez a José Caballero en septiembre de 2007 y que constituye un emocionante repaso en primera persona por toda una vida dedicada a batallar por las libertades en España y Francia. Su lectura nos reconcilia mínimamente con tantas personas que, como él, batallaron para que la voluntad popular prevaleciera sobre las imposiciones de los tiranos y a las que hoy nuestra sociedad ha ofrecido tan sólo el olvido como agradecimiento.

*** El exilio de José Caballero. Un republicano con la legión de honor, por Francisco Moreno Gómez (Diario Córdoba, 15 de abril de 2012).

martes, 10 de abril de 2012

La otra cara del milagro alemán

El gobierno alemán se felicita por sus altas tasas de empleo. Pero el modelo alemán tiene otra cara menos agradable, que nos descubre en el siguiente vídeo el sociólogo alemán Antonio Brettschenider. Y fijaos en sus palabras finales: "Eso es lo que nos han dicho: que no hay más remedio. Y si lo vas repitiendo y repitiendo a la gente, que no hay alternativa, que no hay más remedio, la gente empieza a creerlo. Nos han dicho: podéis elegir entre más paro o más desigualdad. Y eso es lo que os va a decir vuestro gobierno, eso lo vais a escuchar muchas veces en los próximos meses en España".

miércoles, 21 de marzo de 2012

La Pepa y el PP

Tag: Estrategias oblicuas — Ignacio Escolar @ 6:06 am


Mariano Rajoy ha aprovechado que el bicentenario de la Pepa pasaba por la campaña electoral andaluza para vender sus medidas en el discurso institucional. “Los gaditanos nos enseñaron que en tiempo de crisis no solo hay que hacer reformas sino que también hay que tener valentía para hacerlas”, dice el presidente del Gobierno. Puestos a encajar paralelismos históricos con calzador, sus “reformas” se parecen mucho más al Estatuto de Bayona que a la Pepa: son recetas impuestas desde el exterior sin que pinte gran cosa el patriotismo y la soberanía nacional. Hoy es Merkel y “los mercados”, hace dos siglos fue Napoleón.

Pero la trampa argumental de Rajoy es doble. Su otro subterfugio es semántico y consiste en presentar como reformas lo que son recortes y pasos atrás; la neolengua del Partido Popular. ¿De verdad es el espíritu de la modernidad quien inspira al PP a eliminar el derecho al aborto para abandonar una ley de plazos como la que rige en casi toda Europa? ¿Es “liberal” quitar la asignatura de Educación para la Ciudadanía para agradar a la Conferencia Episcopal? ¿Qué clase de avance social pasa por limitar el derecho a la huelga, por recortar los derechos a los trabajadores o por los tijeretazos en educación y sanidad?

Con todo, ayer hubo una buena noticia que celebrar: que la derecha española y el mismísimo rey Borbón celebrasen el bicentenario de esa primera constitución española, “una de las mayores aportaciones a la cultura política universal”, según Rajoy. Escuchando tanto elogio hiperbólico, sorprende que la Pepa fracasase y apenas estuviese unos pocos años en vigor, sepultada por la Corona y por las oligarquías reaccionarias que, en el camino, hundieron a España en un nefasto siglo XIX cuyas terribles consecuencias aún no hemos terminado de pagar. Una pregunta retórica, para terminar: ¿será posible que la derecha patria reconozca la herencia democrática de la Constitución de la II República Española cuando cumpla cien años, el 9 de diciembre de 2031, o también habrá que esperar al bicentenario?

PÚBLICO.ES

martes, 20 de marzo de 2012

Candidatura de IULV-CA de Córdoba al Parlamento Andaluz


Lista de candidatos de Córdoba

1. Alba Doblas Miranda
2. Manuel Baena Cobos
3. María Isabel Ruz García
4. Francisco Javier Altamirano Sánchez
5. Estrella Criado Hombrado
6. Diego Peinazo Amo
7. Antonia Naranjo Carmona
8. Juan Antonio Aguilar Aguilera
9. Elvira Asencio Luna
10. David Comet Herrera
11. Elena Ruiz Bueno
12. Juan Jiménez Campos


Alba Doblas Miranda
Candidata por la provincia de Córdoba


Ingreso en la Juventud Comunista en el año 1987 con 16 años de edad. Pertenecí al Comité Provincial de Córdoba. Muy activa dentro del movimiento estudiantil de enseñanzas medias y posteriormente de la universidad. Ingreso en el Partido Comunista de Andalucía en los 90. He pertenecido al Comité Provincial en varias ocasiones, actualmente pertenezco al Comité Provincial de Córdoba y soy miembro del Comité Central siendo la Secretaria de Mujer del PCA. En IULVCA he participado en numerosas ocasiones al Consejo Local de Córdoba. Actualmente no estoy en ningún órgano de dirección. He sido concejal de IU en el Ayuntamiento de Córdoba desde mayo de 2009 hasta mayo de 2011. Ocupé la delegación de Gestión, Salud Pública y Defensa del Consumidor.

domingo, 18 de diciembre de 2011

AL COMPAÑERO ANTONIO

El pasado lunes nos dejó nuestro amigo y compañero Antonio Espejo Caballero “el Peñasquillo”. Es de justicia rendirle nuestro más sincero homenaje a un hombre que fue en el más puro sentido del término, bueno. Dignidad y bondad son las palabras que definirían la personalidad de Antonio. Dignidad para mantenerse firme y no doblar la cerviz ante nadie y bondad para tratar frente a frente y sin dobleces a quien se cruzaba con él, y derrochar afecto y franqueza con quien tuvo la suerte de conocerlo.

Antonio aprendió a manejar las herramientas del picapedrero desde chico, oficio del que fué un consumado maestro, pero siendo un niño también tuvo que aprender a cincelar una vida tan dura como el granito que le dio de comer.

Desde nuestra agrupación queremos dar nuestro más sincero pésame a toda su familia y hacer constar públicamente nuestro dolor por la pérdida de un compañero que fue un ejemplo de integridad moral para los que lo conocimos.